El azúcar y el tinnitus tienen una relación más compleja que la de otros alimentos que se suelen mencionar juntos. No es una simple cuestión de «el azúcar empeora el tinnitus», ni tampoco algo que se pueda descartar por completo. Hay dos mecanismos distintos por los que la glucosa puede influir en la percepción del tinnitus, y entenderlos bien marca la diferencia entre tomar decisiones útiles y caer en una restricción innecesaria.

El primero es a largo plazo y clínicamente bien documentado: la diabetes y sus efectos sobre los vasos sanguíneos del oído interno. El segundo es más cotidiano y menos estudiado: la inestabilidad glucémica —los picos y bajones de azúcar en sangre a lo largo del día— como factor que puede activar el sistema nervioso y hacer el tinnitus más perceptible.

La diabetes y el oído interno: un vínculo documentado

En las personas con diabetes, los niveles elevados de glucosa mantenidos en el tiempo pueden producir un daño en los pequeños vasos sanguíneos, lo que se llama microangiopatía. El oído interno es especialmente sensible a este tipo de daño porque sus células ciliadas necesitan un aporte constante y preciso de oxígeno y nutrientes para funcionar correctamente.

Cuando la microcirculación de la cóclea se ve comprometida, puede producirse pérdida auditiva y, en algunos casos, tinnitus. Diversos estudios han encontrado que personas menores de 60 años con diabetes presentan tasas de pérdida auditiva significativamente más altas que la población general, y una parte de ellas desarrolla tinnitus asociado.

También puede producirse neuropatía periférica que afecte al nervio auditivo, alterando la transmisión de las señales sonoras hacia el cerebro. El resultado puede ser una percepción auditiva alterada que incluya tinnitus.

Por eso, en personas con diabetes, controlar los niveles de glucosa no es solo una medida cardiovascular y metabólica general: también es una estrategia de protección auditiva. El control glucémico reduce el riesgo de microangiopatía en todos los tejidos sensibles, incluido el oído.

La inestabilidad glucémica del día a día: un factor más sutil

Más allá de la diabetes establecida, hay un mecanismo menos estudiado pero clínicamente relevante: la inestabilidad glucémica en personas sin diabetes diagnosticada. Los picos de azúcar en sangre seguidos de bajadas bruscas son una respuesta habitual a ciertos patrones de alimentación: saltarse comidas, consumir mucho azúcar refinado o productos ultraprocesados, o comer de forma irregular.

Cuando el nivel de glucosa cae de forma brusca, el organismo activa mecanismos de compensación que implican al sistema nervioso autónomo. Se libera adrenalina, el sistema simpático se activa, y el cuerpo entra en un estado de alerta fisiológica. Ese estado de activación es exactamente el contexto en el que el tinnitus tiende a ser más perceptible.

La base científica del proyecto recoge esta observación de forma directa: no desayunar y los niveles bajos de glucosa en sangre son hábitos que pueden agravar el tinnitus. El mecanismo no es que el azúcar actúe directamente sobre el oído, sino que la inestabilidad metabólica activa el sistema nervioso y reduce la tolerancia a cualquier estímulo interno, incluido el sonido del tinnitus.

Esto no significa que haya que eliminar el azúcar. Significa que mantener una glucemia estable a lo largo del día —comer con cierta regularidad, no pasar muchas horas en ayunas, reducir los picos de azúcar refinado— puede ayudar a que el sistema nervioso esté menos reactivo y el tinnitus menos prominente.

El aspartamo y los edulcorantes artificiales: una mención necesaria

La base científica del proyecto menciona específicamente el aspartamo como sustancia excitotóxica que puede agravar la hiperactividad cerebral. El aspartamo es un edulcorante artificial presente en bebidas light, chicles sin azúcar y muchos productos etiquetados como «sin azúcar».

El mecanismo propuesto es que el aspartamo se metaboliza en ácido aspártico, un aminoácido con propiedades excitadoras en el sistema nervioso. En personas con sensibilidad a este tipo de sustancias, el consumo elevado podría contribuir a aumentar la actividad neuronal en las vías auditivas.

La evidencia directa sobre el aspartamo y el tinnitus es limitada, y la mayoría de las personas no experimenta efectos adversos en las dosis habituales. Pero si alguien consume grandes cantidades de productos con aspartamo y nota que el tinnitus se activa en esas circunstancias, puede ser un factor a observar con una prueba de eliminación sencilla.

Qué hacer: sin obsesión, pero con criterio

La relación entre el azúcar y el tinnitus no justifica una dieta restrictiva ni una vigilancia constante. Pero sí hay algunas pautas de sentido común que pueden contribuir a que el sistema nervioso esté en mejores condiciones para manejar el tinnitus:

Comer con cierta regularidad a lo largo del día, evitando periodos muy largos sin comer que puedan producir bajadas de glucosa y activación del sistema nervioso.

Reducir el consumo habitual de azúcar refinado y productos ultraprocesados, no porque sean «el enemigo del tinnitus», sino porque una alimentación equilibrada favorece la estabilidad energética y el descanso.

Si hay diabetes o resistencia a la insulina diagnosticada, trabajar el control glucémico con el equipo médico es parte del cuidado general, y tiene beneficios que van más allá del tinnitus.

Si sospechas que el aspartamo o los edulcorantes artificiales te afectan, puedes hacer una observación simple durante unas semanas reduciendo su consumo y anotando si hay alguna diferencia en la percepción del tinnitus.

Lo que no funciona es convertir la alimentación en otra fuente de vigilancia y ansiedad. El tinnitus se amplifica cuando el sistema nervioso está activado, y la obsesión por la dieta activa el sistema nervioso tanto como el azúcar mismo.

Lo que conviene recordar

El azúcar puede influir en el tinnitus a través de dos vías: el daño vascular que produce la diabetes a largo plazo sobre la cóclea y el nervio auditivo, y la inestabilidad glucémica cotidiana que activa el sistema nervioso y hace el tinnitus más perceptible.

El primer mecanismo tiene evidencia sólida y justifica el control glucémico como medida de protección auditiva en personas con diabetes. El segundo es más sutil y se maneja con hábitos alimentarios razonables, no con restricciones extremas.

Una dieta equilibrada, con comidas regulares y sin abusar del azúcar refinado, forma parte del estilo de vida que favorece la estabilidad del sistema nervioso. Eso es útil para el tinnitus, pero no porque el azúcar sea la causa principal, sino porque un organismo bien nutrido y estable tiene más recursos para manejar cualquier cosa que le afecte.

Si tienes dudas sobre qué hábitos alimentarios pueden ayudarte con el tinnitus o si la diabetes u otras condiciones metabólicas están influyendo en tu caso, puedo orientarte en consulta.

Preguntas frecuentes

¿El azúcar empeora el tinnitus?

Puede hacerlo a través de dos mecanismos. En personas con diabetes, los niveles elevados de glucosa mantenidos en el tiempo pueden dañar los vasos del oído interno y contribuir al tinnitus. En cualquier persona, los picos y bajadas bruscas de glucosa activan el sistema nervioso simpático y pueden hacer el tinnitus más perceptible en ese momento. No es que el azúcar actúe directamente sobre el oído, sino que desestabiliza el sistema nervioso.

¿Tengo que eliminar el azúcar si tengo tinnitus?

No es necesario eliminarlo. Lo útil es mantener una glucemia razonablemente estable a lo largo del día: comer con regularidad, evitar pasar muchas horas en ayunas y reducir el consumo habitual de azúcar refinado y ultraprocesados. No se trata de una restricción estricta sino de hábitos que favorecen la estabilidad del sistema nervioso en general.

¿La hipoglucemia puede causar tinnitus?

Las bajadas bruscas de glucosa activan el sistema nervioso autónomo y producen un estado de alerta fisiológica que puede hacer el tinnitus más prominente. No es que la hipoglucemia cause el tinnitus, sino que el estado de activación que genera reduce la tolerancia a cualquier estímulo interno, incluido el sonido del acúfeno. Mantener la glucemia estable puede reducir esos momentos de mayor reactividad.

¿La diabetes aumenta el riesgo de tinnitus?

Sí, hay evidencia de esa asociación. La diabetes puede producir daño en los pequeños vasos sanguíneos del oído interno y neuropatía del nervio auditivo, lo que aumenta el riesgo de pérdida auditiva y de tinnitus. El control glucémico es una medida que beneficia tanto la salud metabólica general como la auditiva.

¿Los refrescos light y los productos sin azúcar empeoran el tinnitus?

No hay evidencia sólida de que el aspartamo u otros edulcorantes artificiales empeoren el tinnitus en la mayoría de personas con las dosis habituales de consumo. Sin embargo, el aspartamo se ha descrito como potencialmente excitotóxico en dosis altas, y algunas personas refieren mayor activación con su consumo. Si sospechas que te afecta, puedes hacer una prueba de eliminación sencilla y observar si hay alguna diferencia.

 

Sergi Barcons Bover

Psicólogo General Sanitario especializado en acúfenos y tinnitus (Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya, nº 24950).

Colaborador del Centro Jordi Coromina — Clínica Teknon, Barcelona.

Colaborador de APAT (Asociación de Personas Afectadas por Tinnitus).

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